Hamamelis para tratar las hemorroides

¿Por qué se producen las hemorroides?

Esta enfermedad se produce por la dilatación de las venas del recto y el ano, causada por el aumento de la presión en las venas del recto. Suele originarse por estreñimiento y malos hábitos alimentarios. Se pueden favorecer o aumentar los síntomas de las hemorroides el estar mucho tiempo de pie, cargar mucho peso y padecer diarreas persistentes.

El esfuerzo durante el parto suele provocarlas, pero normalmente desaaprecen un tiempo después de haber dado a luz. Entre las causas más frecuentes, el factor hereditario tiene mucho peso, dado que si los padres o abuelos han tenido este problema es posible que se transmita genéticamente.  Una importante cantidad de la población tiene en algún momento de su vida síntomas derivados de las hemorroides.

Síntomas más frecuentes de las hemorroides

Es muy frecuente la pérdida de pequeñas cantidades de sangre roja por el ano ya sea en forma de gotas en el inodoro o en el papel higiénico. En el caso de hemorroides internas (las más frecuentes) el sangrado no se acopaña de dolor. En cambio, las hemorroides externas pueden doler.

En ocasiones las hemorroides pueden descender desde el interior del ano, salir y tener dificultad para volver a su posición original. Es lo que se llama ‘prolapso’ acompañado de dolor y un gran malestar. Cuando la hemorroide vuelve a su posición normal pueden producir picazón y qumazón a nivel anal, en especial a la hora de defecar o limpiar la zona, hasta que se cura pro completo.

¿Qué es el Hamamelis?

El Hamamelis virginiana pertenece a la familia de las Hamamelidáceas. Es un árbol pequeño o arbusto que puede llegar hasta 3,5 metros de altura. De corteza lisa y amarronada, tiene un tallo curvo y ramificado. Las hojas son caducas, alternas y ovales; las flores de 4 pétalos presentan un color amarillo brillante por fuera y pardo amarillo en su interior. Los frutos son una cápsula con forma de avellana y están rodeados en la base por el cáliz y una semilla de color blanco.


Proveniente de América del Norte, el Hamamelis fue antiguamente empleado por los aborígenes quienes creían que tenía propiedades sanadoras. Muchos lo frotaban sobre picaduras de insectos, articulaciones, músculos, espalda dolorida, heridas y golpes. Su nombre procede del griego hama, que significa ‘al mismo tiempo’ y melis, que quiere decir ‘miel’ para ilustrar que el fruto aparece cuando la planta todavía está florecida. Virginiana hace referencia a la ciudad estadounidense de Virginia donde se la encontró por prinera vez. También se lo llama ‘avellana de las brujas’ (witch hazel en inglés) y sus frutos están presentes en los cuentos de hadas y en el folclore como símbolo de adivinación y sabiduría.

Plantas afines al Hamamelis

Malva
Castaño de Indias
Grosellero negro
Vid roja
Roble

Efectos terapeúticos del Hamamelis

Por sus componentes químicos (taninos, aceites esenciales, flavonoides, saponinas) su uso es ideal pra combatir las hermorroides y también pequeñas hemorragias ya que cuenta con propiedades antiinflamatorias flevotónicas (activa la circulación venosa) es protectora de la pared de la svenas y astringente, actuando como vasoconstrictor. Es acteriostático y tónico venoso gracias al aporte de los taninos que producen además un efecto astringente como antidiarreico, hemostático local, cicatrizante y bactericida. Los flavonoides aumentan la elasticidad de las venas y la resistencia capilar reduciendo su permeabilidad.
Contrarresta todas aquellas enfermedades relacionadas con la insuficiencia venosa como várices, ulceraciones, flebitis y edemas en miembros inferiores.

Precauciones y contraindicaciones

Carece de efectos adversos en dosis indicadas. En sobredosis puede generar dolor de estómago, gastritis y daño en el hígado. Debido a que las propiedades astringentes de los taninos irritan la mucosa gástrica está contraindicado en personas con gastritis, úlceras gástricas, divertículos en el intestino grueso, úlceras gastroduodenales, colitis ulcerosas y acidez con reflujo.
No obstante, aún en dosis normales, se recomienda su uso interno en forma de tratamientos discontinuos. En especial, no se debe tomar en combinación con medicamentos y otras plantas que contengan alcaloides, porque sus taninos pueden inhibir la absorción de otras sutancias. Interfiere en la absorción del hierro, por lo que se aconseja espaciar las dosis de Hamamelis de la ingesta de hierro.

Formas de uso del Hamamelis

Del Hamamelis se utilizan las hojas y la corteza del árbol.

  1. Infusión. 1 cucharada sopera de hojas por taza, 3 veces al día.
  2. Decocción.  2 cucharadas de la corteza por taza. Hervir durante 2 minutos. 2 tazas al día.
  3. Extracto seco. Cápsula o comprimidos de 500 mg con un poco de agua. 2 o 3 veces al día.
  4. Tintura. 50 a 100 gotas. 3 veces al día

 

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